Una vez a
Fernando Alonso le preguntaron que opinaba de estar en la Formula 1 y
competir contra los mejores pilotos del mundo, el enseguida paró al
entrevistador y le dijó que en karts había competido con gente mucho
mejor, había mucha política y necesitabas tener algo más que ser el
mejor piloto para llegar lejos, y esto pasa en la formula 1, en la vida y
en la escritura, sabes que algo no va bien cuando antes que pedirte
leer algo tuyo, sino tienes nada publicado o un nombre no se molestan,
es como cuando vas a buscar trabajar y te piden experiencia, pero
ninguna empresa te la da, por eso hoy desde aquí quiero pedir un minuto
de silencio.
Un minuto de silencio por
esos escritores que podrían habernos dado horas de entretenimiento y
nadie confió en ellos, un minuto de silencio por esos libros que podrían
haberse convertido en “libros de culto”, un minuto de silencio por esos
poemas brillantes que nunca llegaran a nuestras manos, un minuto de
silencio por esos textos infravalorados, un minuto de silencio por este y
tantos textos que nunca llegaran a salir de aquí.
Brillantes los minutos de silencio. Y cuánta razón, hay que decir. Parece que para ser alguien en este país (sea en el ámbito que sea), debas tirarte antes a un famoso. Véase el libro que publicó Ana Obregón para Sant Jordi. Encuentro tristísmo que una persona así (sin ningun mérito)pueda publicar un libro y muchas personas válidas no puedan porque no son conocidos.
ResponderEliminarEn fin. Indignación, pero sobretodo impotencia.
Lo de Ana Obregón es un caso aparte que podríamos estar aquí días discutiendo, pero en fin hay que resignarse y acatar.
ResponderEliminarGracias por pasarte